| 2 cuotas de $5.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $10.000,00 |
| 3 cuotas de $3.333,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $10.000,00 |
| 6 cuotas de $1.666,67 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $10.000,00 |
Comprás papel manteca, lo usás una vez y lo tirás. Y otra vez. Y otra. Esta lámina es de tela teflonada y se lava: aguanta más de 1000 cocciones, o sea más de dos años y medio horneando todos los días. La comprás una vez y dejás de gastar en papel para siempre.
Se apoya sobre la placa y ya está: la preparación no se pega. No hace falta enmantecar, ni enharinar, ni rociar con nada. Galletitas, budines, masas, verduras al horno, todo sale limpio y se levanta entero.
Mide 40 x 30 cm, que cubre una placa de horno doméstica estándar. Y si tu placa es más chica o tenés un molde de otra forma, la recortás con tijera a la medida que necesites. Una vez recortada, esa medida te queda para siempre.
Se usa de los dos lados, así que podés tener una cara para dulce y otra para salado sin que se mezclen los olores. Y no es solo para horno: aguanta hasta 260 °C y también sirve en microondas, en horno a gas y en eléctrico.
Está certificada como apta para contacto con alimentos según la normativa FDA de Estados Unidos. Es un dato que importa: la lámina está en contacto directo con lo que vas a comer durante toda la cocción, y no todas las del mercado tienen esa certificación.
Limpiarla es una pasada de paño y listo, sale todo. Nada de remojar la placa ni raspar restos pegados. Está aprobada para contacto con alimentos, y las dos únicas cosas que hay que evitar son los productos abrasivos y cortar sobre ella con cuchillo.
Sumala al carrito y dejá de comprar papel manteca.
Características
Preguntas frecuentes
